| TOROS / COLOMBIA – Tercera de Feria en Medellín |
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| Domingo, 05 de Febrero de 2012 03:12 |
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la única oreja Medellín (elcolombiano.com).- La corrida tuvo muchos matices y un solo denominador común, la emoción. Por eso, turno a turno, la poca clientela pudo encontrar en donde calmar la sed, mientras allá abaj0, en la arena, los toreros se apretaban los machos para imponerse, o consultaban la guía para buscar la solución a los retos que plantearon los hijos de la ganadería de Carlos Barbero. Y más allá que la corrida haya terminado abajo, porque sexto y séptimo pagaron alto precio a inconvenientes físicos (una lesión el primero de ellos y poca fuerza el otro), hubo del segundo toro a su hermano quinto, cosas más que dignas de evocar. Por ejemplo, la faena al primero de los que le correspondieron a David Mora, en la que dos series de naturales tocaron bien hondo, como, de seguro, lo sintió el torero español.Hubo en ellas, primero, temple; largura, también; y profundidad, además, para abrir (no la puerta grande, porque falló con la espada), pero sí ese lugar de honor en el corazón de una afición de La Macarena, que degusta lo bueno y le abre campo en la memoria. Eso se lo ganó Mora ante un toro que transmitió mucho en la muleta - luego de saltar al callejón y no dar pelea en el caballo - pero al que había que poderle. Y David lo hizo no sólo bien sino con ramalazos de arte que sedujeron. Oreja. A ese ejemplar lo premiaron con la vuelta al ruedo, que al final no pudo hacerse carne por problemas con el tiro de arrastre. Pero quien en verdad lo merecía era el siguiente, cuarto de la tarde, ese jabonero de añeja estampa que debió dejar un espacio en blanco en alguna viñeta de finales del Siglo XIX para plantar bandera de trapío y exigencia, frente a Juan Solanilla. La voluntad hizo la tarea, pero las obligaciones eran mucho mayores. Por eso la lidia, que era el primero de los requisitos, se fue diluyendo entre intenciones y dudas. Lástima. Los dos que le correspondieron a Iván Fandiño dejaron en evidencia que estamos ante un torero con el que hay que contar para las temporadas que vienen. Y no como un número más sino en las divisiones de eso que llamamos, a boca llena, categoría. En su primero puso toda la firmeza para estar a la altura del duelo que el toro le planteó en terrenos de compromiso. Hubo raza, mientras el toro se sostuvo allí en los medios, exigiendo, porque al final pareció dar la espalda. Petición y oídos sordos del palco. Y en el otro, más serio, Iván buscó montarse en la faena, en un paso a paso que le permitió sacar una serie sobre la derecha para ilusionar, y otra más, tras ser desarmado. Los muletazos francos y de hombre de ambiciones le merecieron esa ovación con que le extendieron una tarjeta para volverlo a ver. Los otros dos ejemplares, como se dijo, no pudieron saltar por encima de sus propias debilidades. Uno, el sexto, dejó esperando a Mora, tras sufrir una lesión en el primer tercio; y el otro, el último de Solanilla, vio como su calidad de estrellaba contra la falta de fuerza. El rejoneador Francisco Javier García tuvo momentos de lucimiento, en especial de salida, ante un toro de Vistahermosa, que se movió, aunque no con la continuidad que hubiese querido el torero nacional para poder templar. Palmas tras aviso. Ficha.- Plaza de Toros La Macarena de Medellín, día sábado 4 de febrero. Siete toros, uno de Vistahermosa y seis de Santa Bárbara: enrazados segundo y tercero, que premiaron con vuelta al ruedo. Francisco Javier García: Palmas tras aviso. Iván Fandiño: Ovación y ovación. David Mora: Oreja y palmas. Juan Solanilla: Silencio y palmas. Fotos (Cortesía): EFE/Luis Eduardo Noriega Francisco Javier García
Iván Fandiño
David Mora
Juan Solanilla
El Susto de la Tarde
El tercer toro de la tarde salta al callejón hoy, sábado 4 de febrero de 2012, en la Plaza de Toros
La Macarena de Medellín (Colombia). EFE/Luis Eduardo Noriega |






















