| TOROS / OPINIÓN – POLÉMICA. Cuestión de impuestos |
|
|
|
| Lunes, 21 de Febrero de 2011 05:35 |
|
El flamante alcalde del Rímac, Enrique Peramás, inició su gestión con un anuncio polémico. El burgomaestre dijo que suspenderá las corridas por una deuda pendiente de Taurolima de 700 mil soles Artículo escrito el lunes 21 de febrero en el diario “El Comercio” por el Ing. Bartolomé Puiggrós. Esta publicación la colgamos en nuestra página por ser de importancia e interés para especialistas y aficionados Dicen los gitanos que no quieren hijos con buenos principios. El flamante alcalde del Rímac, Enrique Peramás, que fue regidor en el anterior concejo y miembro del último Consejo Taurino del Rímac, empezó mal dando una noticia alarmante e injustificada el día 10, que levantó una gran polvareda. “Lima. Suspenden festejos taurinos en Acho por deuda de Taurolima. ¿Sin toros en Acho? El empresario Freddy Villafuerte se reunirá con el alcalde del Rímac para abonar una deuda que asciende a 700.000 soles, y dijo: ‘Cubriremos el pago próximamente’” “El alcalde del Concejo Distrital del Rímac [Lima, Perú], Enrique Peramás, anunció esta semana que la empresa Taurolima, gestora de la plaza de Acho, comandada por Freddy Villafuerte, tiene una deuda de 700 mil soles [476 mil soles más la multa de 200 mil soles por no haber cancelado dicha suma] en concepto de impuestos por la feria 2010. Por esta razón, el gobierno local no permitirá la realización de la feria del Señor de los Milagros 2011 si los organizadores tienen o han tenido alguna deuda con el municipio”. Qué tiene que ver la feria del 2011 con el pago de la empresa saliente en el 2010. Tenía otros medios para ejecutar la deuda, como una cobranza coactiva y embargo de bienes. Pero no amenazar con no permitir corridas, porque además Taurolima ya no es empresa en Acho, ya que en el 2010 venció su contrato con la propietaria la Beneficencia de Lima Metropolitana. Y mal Taurolima en no hacer estos pagos. Tiene sí razón el alcalde en que en el futuro deberá pedir una carta-fianza sobre el pago de los impuestos municipales. Peramás anunció también que la intención de su comuna es dictar un nuevo reglamento sobre la entrega del Escapulario de Oro, máximo galardón que obtiene el ganador de la feria taurina y que otorga la municipalidad cada año (se olvidó del Escapulario de Plata al mejor toro). “Esa reorganización es necesaria en vista de las irregularidades detectadas en la entrega de ese premio. Tenemos que cautelar el espectáculo”. Pero deberá tener mucho cuidado con las imposiciones para cambiar el reglamento en la parte del Consejo Taurino, para no volver a meter allí a las instituciones que además de doblar sus cupos, (son dos de ganaderos, varias de toreros, los médicos de la plaza, empresarios taurinos, el Círculo de Periodistas Taurinos, otros periodistas) y otros que solo tienen intereses en la fiesta y han mangoneado siempre los premios de los escapularios, sino que también han sido parte de los ‘escapugarios’, que desde hace unos años entrega el grupo del antes empresario de Acho y ganadero Roberto Puga, que atentan contra la seriedad de la feria, pues hay dos trofeos del mismo nombre, uno oficial y otro no, que se hace pasar por oficial.
TOMA DE POSESIÓN. Enrique Peramás, alcalde del Rímac, y a su izquierda Susana Villarán, alcaldesa de Lima Metropolitana.
COSO. A propósito del aniversario Reflexiones sobre La México Por: Antolín Castro Tras de celebrarse la corrida del aniversario, concluido el núcleo duro de la temporada, queda un buen puñado de reflexiones que hacer. Preocupa bastante. Mucho llamarle la plaza más grande del mundo, pero muy pequeña, casi la más pequeña, en cuanto al valor de cuanto allí sucede. Existe una enorme distancia entre lo que representa el edificio de la plaza, su arquitectura, con lo que acontece en su ruedo, en su administración, en su autoridad y en sus tendidos. Sinceramente, no le vemos lo positivo. Un público fácilmente entregado al torero y con muy poca exigencia al toro. O bien no hay nadie en sus localidades o se llena y rellena de gentes ávidas de aclamar cualquier cosa de los afamados toreros que la visitan en determinadas fechas, sin que se evalúe el toro –minitoro– que enfrentan o la valía y autenticidad del toreo que se ejecuta. Por cuanto a la concesión de trofeos parecen no tener mucho valor, concediéndose con apresurada ligereza y sin siquiera necesidad de mayorías a la hora de conceder el primero. Así ha sucedido recientemente con Zotoluco y El Juli, que hubieron de guardar las orejas que les dieron. Pero luego llegan orejas y hasta rabo y uno no termina de creerlo. Repasas las imágenes y es peor, pues queda en evidencia que cuanto se hizo se le realizó a una babosa, con el agravante de que tampoco se hizo desde la exigencia torera; es decir, ya que es de dulce el ‘enemigo’ me obligaré a hacer todo en rectitud y dando el pecho y sin esconder la pierna de salida por ejemplo. ¡¡No!! Todo en bisutería aclamada por los fervorosos espectadores. Sin embargo se permite, además de forma continuada, que salga el torito o torete en donde debería salir un toro. Una constante en esa plaza y lógicamente se ven como culpables a las estrellas europeas que pisan su ruedo. Bastante hacen los mexicanos, no les vemos con fuerza para exigir, con entrar en los carteles gracias al convenio que reserva el 50% de los puestos para ellos. ¿Para qué entonces entramos al juego de las alternativas y las categorías? Vámonos todos por la libre, total, da lo mismo becerristas, novilleros y matadores”. Para qué toman alternativa o militan en distinta categoría si da igual el animal que haya enfrente. Podía ser categoría única y ya no se engañaría más al público. Y ya que existe la separación de corridas y novilladas, se podrían desdoblar las primeras y celebrarse con y sin picadores, estaría justificado con lo que se lidia y se pica, que dejaría más diáfano a qué tipo de festejo acudimos. Lo cierto es que la plaza más grande del mundo es la que hoy en día ofrece los menos grandes triunfos de la torería. Eso sí, cumple la ya reiterativa cortesía del regalo previsto. Ahí sí que es la más grande. Menudo papelón para el que ha quedado la otrora plaza de prestigio.
CONTRASTE. Un público fácilmente entregado y muy poca exigencia al toro en La México. |














¿Prohibir los toros en Acho?
