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Un toro desmandado siembra el pánico en la Gran Vía de Madrid
Artículo escrito el lunes 28 de marzo en el diario “El Comercio” por el Ing. Bartolomé Puiggrós. Esta publicación la colgamos en nuestra página por ser de importancia e interés para especialistas y aficionados
El suceso ocurrió en 1928. Un toro se desvió de su manada que era conducida por la ribera del río Manzanares y fue a parar a las calles de Madrid provocando el pánico.
La crónica de “ABC” sobre este insólito hecho decía: “El animal, negro, grande y desarrollado de pitones, en unión de una vaca, subió por el puente de Segovia y entró en el Paseo de la Virgen del Puerto, provocando la alarma entre los transeúntes que a las ocho de la mañana circulaban por la vía. No obstante los esfuerzos del vaquero que trataba de detener a las reses, estas llegaron a la cuesta de San Vicente y entraron en la Plaza de España, donde empezaron a surgir los lidiadores espontáneos, en tanto que otros viandantes emprendían la fuga.
La alarma cundía por momentos e iba adquiriendo intensidad, hasta el punto de que al paso del toro y de la vaca, se cerraban los negocios y los portales, se levantaban apresuradamente los puestos ambulantes y aceleraban el paso los vehículos. Pasaba por la Gran Vía el matador de toros Diego Mazquiarán ‘Fortuna’, que se dirigía acompañando a su esposa a la casa de los padres de esta. Al advertir lo que ocurría, hizo retirar a su esposa y quitándose el abrigo se dirigió al animal y le dio algunos lances, a fin de evitar que continuara causando desgracias. Del Casino Militar enviaron a ‘Fortuna’ un sable para que matara al toro, pero como el arma no le era útil al diestro, este envió a un muchacho en un automóvil a la calle donde tenía su domicilio para que le dieran un estoque. ‘Fortuna’ acabó con el toro en medio de una gran ovación de los curiosos. Al torero le fue otorgada la Cruz de Beneficencia y este hecho le hizo ganar tal popularidad, que ese año sus contratos aumentaron notablemente”.
Diego Mazquiarán Torrontegui ‘Fortuna’ nació en Sestao (Vizcaya) el 20 de febrero de 1895 y murió en Lima el 29 de abril de 1940. Las autoridades peruanas se vieron precisadas a demandar que fuese internado en un manicomio, dado lo notorio y fehaciente de los trastornos mentales que experimentaba. Murió loco, y está enterrado en el cementerio Presbítero Maestro.
De él taurinamente quedan en una colección taurina particular en Lima una coleta que fue obsequiada al coleccionista por el que fuera mozo de espadas de ‘Fortuna’, Roberto Criado ‘Robertito’, y la espada de la efemérides, que primero perteneció a quien fuera presidente del Perú general Manuel A. Odría y que ha pasado al coleccionista nombrado antes. Es una espada plana, es decir sin canales, y por un lado tiene grabado: “Madrid 23 de enero de 1928” y por el otro: “Espada con que mató Fortuna en la Gran Vía el toro desmandado”. Es una espada de Luna de Valencia y aún tiene grabado en letras muy pequeñitas: ortivi lovera.

PELIGRO. El toro desmandado en la Gran Vía de la capital española.

‘FORTUNA’. Diego Mazquiarán entra a matar en la Gran Vía utilizando el abrigo como muleta.

PUNTO FINAL. Imagen del toro muerto con el torero ‘Fortuna’, detrás con abrigo claro.
FAENAS. Balance
Feria de Fallas en Valencia
Día 12, lleno.- Ponce nada, Barrera, que se despedía, nada, oreja en de regalo y El Juli oreja (V. del Río). Día 13, casi lleno.- Paquirri oreja, El Fandi oreja y Talavante nada (Jandilla). Día 14, un cuarto de plaza.- Dufau, del Álamo y Duque, oreja (novillos J. Molina). Día 15, media entrada.- Abellán nada, Juan Bautista y Leandro oreja (Alcurrucén). Día 16, media entrada.- Curro Díaz y Pinar nada, Tejela oreja (Fuente Imbro). Día 17, lleno.-Morante y Luque nada, Manzanares oreja (Núñez del Cuvillo). Día 18, lleno.- El Cid oreja y oreja, Perera oreja y oreja y Cayetano nada (San Mateo y San Pelayo). Día 19, Lleno. Mora y Ponce nada, Castella oreja (Las Ramblas). Día 20 matinal, un cuarto de entrada.- Jiménez, Silveti y López Simón, nada (novillos Guadaira). Día 20 tarde, media plaza.- Rafaelillo nada, Tomás Sánchez y Alberto Aguilar oreja y herido, cornada de 10 centímetros en la cara anterior región tibial izquierda (Adolfo Martín).
Simón Casas, empresario de Valencia, dio su versión de las ferias de Fallas: “Estoy muy satisfecho del balance ganadero, de 8 corridas de toros se han lidiado 4 encierros importantes. Sobresalientes Fuente Ymbro y Capea, de nota alta Alcurrucén y Adolfo Martín. Si añadimos un toro importante de Victoriano del Río, otro de Jandilla y algunos toros sueltos de Cuvillo u otras ganaderías, matemáticamente estamos bastante por encima del 50% positivo a nivel ganadero, lo cual no es corriente en el balance final habitual de las ferias de primera. En lo artístico hubo también faenas muy importantes, las cuales no fueron rematadas con la espada. De haber sido así, El Juli y Manzanares hubieran cortado tres orejas con una puerta grande cada uno. Sebastián Castella también perdió una puerta grande después de haber salvado la tarde con el último toro de Las Ramblas. Y los triunfos conseguidos por El Cid y Perera, que estuvieron superiores en una tarde que, tanto por la calidad de la corrida de Capea como por las actuaciones de estos dos maestros. Otros han tenido actuaciones de relieve como Leandro o Alberto Aguilar, nuevos en Valencia. Alberto Aguilar ha puesto la nota heroica de un joven torero capaz, con la corrida más dura, de jugarse la vida manchado con su propia sangre. Económicamente estoy más satisfecho que el año pasado. Lamento el trapío de algunos toros”.

Cornada a Alberto Aguilar en la última de Valencia el 20 de marzo.

TRIUNFADOR EN VALENCIA. Manzanares, en la foto, triunfador de la Feria de Fallas y trofeo a la mejor faena. Mejor ganadería: Fuente Ymbro. Mejor toro: Navajito, de 557 kg, número 44, de San Mateo.
NOTA. “Una temporada crucial”
Parte de editorial de Opinión y Toros de marzo del 2011
Por: Antolín Castro
Tan es así que muchos, como no aceptan la que nos presentan actualmente no es la fiesta que heredaron, prefieren dejar de amarla y así, poco a poco, se puede decir que se hace realidad el refrán: “Entre todos la mataron y ella solo se murió”.
Este 2011, último previsto para Cataluña, es el último para darle una vuelta de tuerca a la tan depauperada imagen de ese milagro de ver triunfar al hombre ante la fiera. Si como se ve, ya no es fiera, deja de ser milagro para ser milonga. Tiempo no perdido, más a más, tiempo no recuperable. Nuestra obligación no es adular a los que sin ningún miramiento se lucran del negocio mortecino en que va quedando nuestra fiesta, sino que mientras tengamos un hilo de esperanza, seguiremos exigiendo la vuelta a los orígenes, a los encastes, a la primacía del toro.
Si en esta temporada no son capaces de girar en el sentido adecuado y a favor del toro, ¿cuántas localidades se venderán el próximo año para ver a las figuras enlotadas de tres en tres en Vistalegre? ¿De verdad, a nadie le preocupa lo poco que interesan? Una ciudad como Madrid, unos trenes de alta velocidad para venir a la capital en un rato y ¿quieren que esto continúe con seis o siete mil espectadores? ¿En qué negocio se permiten tan nefastos resultados? |