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El orden de la lidia
La fiesta se divide en tres tercios: el de varas, el de banderillas y el de muerte. Comienza cuando sale el toro y termina cuando este muere: es una tradición de siglos
Artículo escrito el lunes 25 de julio en el diario “El Comercio” por el Ing. Bartolomé Puiggrós. Esta publicación la colgamos en nuestra página por ser de importancia e interés para especialistas y aficionados
La lidia de un toro en una plaza es una e indivisible. Empieza cuando sale y acaba cuando lo arrastran las mulillas. Tiene un orden y se divide en tres tercios, el de varas, el de banderillas y el de muerte. Antes hubo el sorteo de los toros, para lo cual se hacen tres lotes de dos toros cada uno, lo más parejos posible, en tipo, tamaño, peso, pitones, etc., para que ningún espada tenga ventaja, y se sortean; primero se saca la bolita con los números de los toros enlotados el primer espada, sigue el segundo matador en antigüedad y la última queda para el más nuevo en alternativa.
En el primer tercio cada picador de la cuadrilla pica un toro situándose en la contraquerencia, es decir en el lado más extremo de su salida al ruedo. En el segundo tercio, el uno de los banderilleros de esa cuadrilla brega al astado en el primer toro, el segundo pone dos pares y el tercero uno. En el otro toro, el dos brega, el uno pone dos pares y el tercero uno, por ello lo de los tres pares, así todos trabajan por igual, y el matador puede aquilatar mejor la condición del burel después de su pelea con los montados, de la que suele salir quebrantado (no si solo recibe un picotacito) y las banderillas sirven de avivadores. Y en el tercio de muerte se debería tocar el primer aviso a los 10 minutos, el segundo a los 13 y el tercero a los 15, tiempo que se empieza a contar desde el primer pase de muleta, por que así la lidia no se hace muy larga en ese tercio; pocas veces el matador está bien para sobrepasar el tiempo indicado, sino más bien muchas más veces, se ponen pesados y machacones cuando está claro que no habrá lucimiento y hacen el espectáculo tedioso.
Y la suerte suprema de la lidia, trata de matar al toro con lucimiento, y por eso se llaman matadores de toros. Es por ello un demérito pasarse del tiempo estipulado o no matar bien al toro, lo que debe hacerse cara a cara y pinchando en lo alto, o sea justo detrás de la cruz y no con bajonazos. Y tiene tres tiempos la estocada, el arrancar, el cruzar (al que no hace la cruz se lo lleva el diablo) y salir por el costillar. Y se puede hacer hasta de cinco maneras, cuando el toro se arranca y el torero no se mueve, se llama recibiendo.
A un tiempo se arrancan los dos a la vez, toro y torero. Y a volapié (o vuela pies) se arranca al torero y el toro casi no se mueve. Hay dos intermedias difíciles de apreciar arrancando y aguantado. Y saque Ud. su pañuelo blanco pidiendo trofeos, si le gustó lo que hizo el matador y cómo mató al toro siguiendo los cánones.

ARRANQUE. Momento inicial: la lidia comienza cuando sale el toro.

TERCIO DE MUERTE. Enrique Ponce en un molinete. La faena de muleta es preparatoria a la estocada final.

EL FINAL. La lidia acaba cuando muere el toro.
ALIMENTO. La gallinaza
La ignorancia es atrevida
Hace unos años un ganadero novato criticó a un ganadero puntero en esa época, en un largo artículo en un diario de esta capital, entre otras cosas, porque daba de comer a su ganado guano de gallina. Ignorancia que suponemos habrá ya superado. El guano de gallina, si es de ponedoras que están en baterías con piso de cemento y no está mezclado con arena o viruta de la cama de los pollos, se conoce con el nombre de gallinaza y es un estupendo alimento para los rumiantes, que tienen cuatro estómagos (panza, bonete, libro y cuajar), mientras las gallinas solo tienen uno y el buche les sirve como dientes para triturar los alimentos balanceados que se les dan, entonces el rumiante puede ingerir la gallinaza con muchos nutrientes que no aprovechó totalmente el ave, con el pienso compuesto del que debe ser parte la gallinaza. Toma, además, otros alimentos como el pasto o la paja, que envuelven con la lengua y atraen a la boca, y como solo tiene dientes en la mandíbula inferior y en la mandíbula superior un fuerte rodete dentario, lo cortan con los dientes contra el rodete y todo lo que comen lo pasan al rumen o panza. De allí lo regurgitan y lo mastican con los molares que sí tienen arriba y abajo en las mandíbulas, y pasa a los otros tres estómagos para completar la digestión.
Por aquello de los dientes en la mandíbula inferior, se puede conocer aproximadamente la edad de las reses. Al nacer tienen los ocho dientes de leche, al año cambian por los de hueso, las llamadas palas o pinzas que son los dos centrales, a los dos años los primeros medianos, a los tres años los segundos medianos y a los cuatro los extremos, a los cinco tiene la boca llena y conociendo esto se puede aproximar el conocimiento de la edad de las reses, porque a los seis rasan, o sea, se desgastan las palas o pinzas, a los siete los primeros medianos, a los ocho los segundos medianos y a los nueve los extremos; por ello, la vida media de un vacuno a solo pasto es de unos doce años.

ALIMENTACIÓN. Toros en los comederos.
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