Efemérides:

21 de Mayo en la historia:

1962.- Nació en Lima el matador Guillermo Santillana.

1966.- En la ciudad de Trujillo nació el matador de toros Julio César Alvarado "Belmontito".

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TOROS / PERÚ – OPINIÓN. Los matadores, los toros, los subalternos, la empresa y más PDF Imprimir E-mail
Lunes, 12 de Diciembre de 2011 04:48

El resumen de la feria

Ing_BPPArtículo escrito el lunes 12 de diciembre en el diario “El Comercio” por el Ing. Bartolomé Puiggrós. Esta publicación la colgamos en nuestra página por ser de importancia e interés para especialistas y aficionados

La feria empezó este año con varios meses de retraso por la mala política de la Beneficencia, que otorgó la buena pro muy tarde, así fue difícil encontrar ganado en México y Colombia para las corridas, al fin solo vinieron de Colombia de las ganaderías que no lidian mucho allí. Roberto Puga ofreció dos lotes, pero solo tenía uno y eso descabaló las combinaciones con los matadores, pero al final se pudieron arreglar los carteles. Del original se cayeron tres espadas, El Juli por atender a sus mellizos recién nacidos que estaban en incubadoras, Manzanares por operarse del corte del tendón de la mano izquierda que lleva ya 11 intervenciones y Paquirri –o sea, Francisco Rivera Ordóñez– por operarse la rodilla. A pesar de eso y alguna combinación menos atractiva que en años anteriores, fue una feria triunfal con puerta grandes en todas las corridas.

La policía nos trató como a delincuentes o barras bravas y cercaron las calles cerca de la plaza con rejas, que esperamos que el municipio haya quitado ya. En las primeras corridas hubo muchos policías, y en la última muy pocos por las calles enrejadas.

LA EMPRESA

Cumplió lo que ofreció cuando al fin pudo ajustar los carteles que hubo que esperar por las deserciones de varios matadores y el problema ganadero. El tema sigue siendo los altos precios, que definitivamente habrá que reajustar en el próximo pliego que ya debería estar en la calle para que se presenten postores.

LA AUTORIDAD

Aquí hay que deslindar dos aspectos, uno el del municipio y los tres cambios en el reglamento que podían parecer acertados, pero no cuando se supo los nombres de los jurados de los escapularios. Sobre todo, el nombramiento de Juan Manuel Roca Rey por los criadores, pues él es tío de Fernando Roca Rey, que actuó en la feria, es ganadero y socio de Roberto Puga en el que fue el Consorcio Taurino de Acho, quien lidió en la feria. Además, cada semana el jurado deliberó en su restaurante. Debió dar un paso al costado, había conflicto de intereses. Era el peaje a pagar para que Roberto Puga no entregara sus ‘escapugarios’.

Al final, el escapulario de oro fue para Enrique Ponce y el de plata para el toro Dudoso, de San Sebastián de las Palmas, lidiado en la última corrida.

El otro aspecto fue el del juez o presidente de la plaza, que recayó en un concejal, autoridad elegida en el Rímac, pero que se buscó a un amigo aficionado para director del cambio de suertes, cuando estos deben ser toreros retirados, que ayuden a una autoridad que no tiene por qué ser un gran conocedor del tema. Así, otorgaron orejas sin petición de pañuelos blancos mayoritarios en los tendidos, que la primera oreja la otorga el público así, la segunda sí es potestad suya. Mal al dar el pase a la corrida de Roberto Puga.

Bien estuvo en no otorgar el toro de regalo que pidió Roca Rey, y cambió el segundo tercio siempre con los tres pares, solo hizo cumplir el reglamento, algo que no es difícil si se quiere. Otro error garrafal fue cambiar al toro de Castella, que se había roto el pitón al chocar con el estribo del caballo de picar; es cierto que el torero galo hizo gestos echando a la gente contra el palco y se cambió el toro antirreglamentariamente. Debieron multarlo.

EL GANADO

En la novillada se lidió ganado de La Ahumada, de regular juego, tres sirvieron y en las dos primeras corridas fueron tres toros de La Ahumada y nueve de San Esteban de Ovejas (todos colombianos) con tres de muy buen juego; el cuarto de la primera corrida, Lirio, número 811 con 570 kilos, que le tocó a Fandiño, fue un toro de premio, se arrancaba de lejos pronto con alegría y repetía con codicia; un ejemplar estupendo. Otro fue el tercero de esa corrida, que le tocó a David Mora: Ecuador, número 717 con 516 kilos. Y en la segunda corrida de toros destacó el jabonero Elenco, número 822 con 505 kilos, que le tocó a Fandiño. Alguno fue muy manso. En total, muy disparejos la presentación y el resultado.

Los toros de Roberto Puga de Salas (Lambayeque) fueron chicos, bajitos, bonitos de tipo, de variado pelaje, mansos con los caballos y, con muy poca fuerza, rodaron por la arena, alguno se dejó en la muleta, siguiéndola resignadamente, sin un atisbo de raza. Mala corrida. Gritaron dos veces en casi toda la plaza: “¡Puga estafador!”.

En la última se lidiaron reses de San Sebastián de las Palmas, también colombianos, bien presentados, aunque alguno tomó también un puyacito pero en general dieron buen juego; de allí, las cinco orejas que les cortaron.

LOS MATADORES

En cada corrida hubo un claro triunfador, hasta en la novillada, Carlos Ramírez ‘Morenito de Canta’ salió a hombros; el mexicano Sergio Flores pasó por Lima y dejó buen cartel; y el español Javier Jiménez vio cómo se le iba el novillo vivo, fracasó.

Mora gustó, pero su toreo fue siempre en línea, sin torear en redondo, como si no tuviera seguridad en lo que hacía, pero bien en general con el capote la muleta y la espada y de allí el triunfo. Fandiño muy sobrio, sin concesiones a la galería dejo inconformes a algunos que no aquilataron darse cuenta de que aguantó de lejos y se fajó con los toros que le tocaron en suerte y fue un seguro matador, señalando siempre arriba; quizá le falto rematar las faenas que iban de más a menos. Ambos dejaron buen sabor y quedaron aptos para repetir el año que viene. Nadie es pitoniso para adivinar el porvenir de ambos, y si llegarán a ser figuras, pero en sus manos y la suerte que tengan queda eso.

César Jiménez reapareció en Lima después de varios años, ya no está tan envarado, pero pasó sin pena ni gloria por Acho, aunque es natural que se le note más puesto, es el oficio ganado.

Juan Carlos Cubas y Fernando Roca Rey decepcionaron, vulgares y pueblerinos. Cubas más que nada, sin el valor y la técnica adecuada, y sin eso no se puede torear. Si el toreo es cruzarse al pitón contrario, él retrocedía al cite y se echaba el toro encima, y dijeron que el toro parecía toreado cuando el matador no lo aguantaba. Roca Rey, además, con atisbos de malcriado no solo con el juez, sino con la plaza, pidiendo un toro de regalo cuando sabe que en una plaza de primera, como queremos que se respete Acho, eso no se debe hacer nunca. En ese plan no deben repetir más.

Ponce salió en hombros, pero toreó más a la gente que al astado, perdió pasos en casi todos los muletazos que dio; además, citó con el pico de la muleta componiendo la figura cuando ya pasaban los cuernos. Y con el capote, nada de nada. Pero tiene muchas tablas y las usa; su actuación, así, fue del agrado de la gente. Perera, en cambio, muy firme y clavado en la arena, supo sacar partido al primero de su lote con una actuación muy convincente, ligando en un palmo y templando y mandando. En el otro, el arrimón fue muy claro pero ya había cortado dos orejas y quería más. Y Castella tuvo el desafortunado incidente del toro con el pitón partido que condicionó su labor. Además, no sorteó un buen lote en la mansa; y chica corrida de Roberto Puga.

Y el cerrojazo de este año fue de triunfos de David Fandila ‘El Fandi’ y de Alejandro Talavante. Ambos salieron a hombros, pero fueron triunfos de distintos matices, Talavante sorprendió con sus improvisaciones y el arrimarse mucho a los toros y dejó muy buen sabor en sus dos astados, aunque al segundo se eternizó en pincharlo y así perdió la oreja. Y ‘El Fandi’ en ese cuarto toro en el que no estuvo lúcido con las banderillas, demostró que su muleta está como la de cualquier muletero puntero y sacó faena donde parecía que no había. Daniel Luque cortó una oreja, buena tarjeta de presentación para un torero valiente y de muy buen corte que seguramente veremos más veces.

LOS SUBALTERNOS

Denis Castillo fue el más aplaudido con las banderillas y, bregando, se desmonteró dos veces, lo mismo hizo una vez Dony Camargo como subalterno de Cubas. De los picadores, César Caro, una vez bien y en otra el cornúpeta no se dejó picar ni con la carioca, y Victoriano García, que toreó a caballo en el cite dando el paso adelante y atrás al picar al primero de Jiménez. Tomó la alternativa de picador Ángelo Caro, de esa dinastía de picadores.

 

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MATADORES. Enrique Ponce y Miguel Ángel Perera a hombros. Fue una tarde triunfal aunque con matices.

 

Paseillo_portada

PLAZA LLENA. El paseíllo de la más hermosa de las fiestas.

 

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OTRA TARDE TRINFAL. En la última corrida de la feria, ‘El Fandi’ y Talavante abrieron la puerta grande.

 

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DEBIERON MULTARLO. Castella en el centro del ruedo se dirigió al juez pidiendo el cambio del toro con el pitón derecho roto.

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