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Un nuevo reglamento para Acho
Debemos definir si queremos realmente que nuestra centenaria plaza sea un escenario de primera y luego cumplir con las condiciones que para ello se exigen
Artículo escrito el lunes 2 enero en el diario “El Comercio” por el Ing. Bartolomé Puiggrós. Esta publicación la colgamos en nuestra página por ser de importancia e interés para especialistas y aficionados
Se dijo el año pasado que la Municipalidad del Rímac estaba intentando hacer un nuevo reglamento para Acho, cuando lo que se debería hacer es un nuevo articulado tratando de no repetir las cosas ya dichas como sucede con el vigente. Ya se cambiaron tres artículos que, bien manejados, pueden pasar, quitando al representante de los ‘criaderos’ de toros que tienen intereses en conflicto y aclarando qué peñas podrían ser sorteadas también, en vez de poner a dedo esos dos ítems.
El tema pasa por definir primero si queremos una plaza de primera categoría, lo que conlleva a definir la capacidad de la plaza que debe tener más de 10.000 espectadores, en alguna parte exigen que se realicen por lo menos 15 festejos en una temporada, a lidiar toros con la edad y trapío correspondientes a una plaza de primera, ya que en Lima el peso mínimo es de 450 kilos en vivo; al herrar, el ganadero deberá poner el número del año de nacimiento en la paleta derecha, a prohibir toros de regalo, a que se toman dos puyazos, a que se pongan tres pares de banderillas y se cambie el tercio con cuatro palos colgados, a que se respeten los turnos de los subalternos, a que se toquen los avisos en su tiempo y no cuando el presidente lo interprete, y tantos detalles más. O no se quiere esto y estaremos a medias, de primera sí, pero a medias, sin algún requisito importante.
En España hay nueve plazas de primera. Las Ventas de Madrid, la Monumental de Barcelona, aunque ahora a partir del 2012 están prohibidas las corridas de toros, la Real Maestranza de Sevilla, la de Bilbao, la de Valencia, la de San Sebastián, la de Córdoba, la de Málaga y Zaragoza. En Francia, son de primera Arles, Bayona, Beziers, Dax, Mont de Marsan, Nimes y Vic Fezensac.
Tendríamos discusiones sobre si la de México (Monumental de Insurgentes) sería o no de primera, pues allí se lidian toros muy chicos y con poco trapío, se regalan toros, los banderilleros suelen no llevar faja o alguno con chaleco de oro, a veces no se respetan los turnos de los subalternos; pero sí lo sería por su aforo, de casi 45.000 espectadores y que con carteles rematados se llena. También la de Nuevo Progreso de Guadalajara, Bogotá en Colombia, que es plaza de temporada; y en Lima la de Acho, también de temporada. Con todo respeto, las demás no deberían de calificar de primera.

BELLO COSO. Por su historia, Acho merece que se la respete.
CONDICIONES BÁSICAS
Un buen banderillero
Las tres condiciones básicas para ser un buen banderillero de toros, según el famoso banderillero Alfredo David, son: Primera, saber estar en la plaza. Segunda, estar pendiente del matador. Tercera, hacer por molestar lo menos posible al toro.
Decía más, el principal defecto de los subalternos es que no tienen afición. Están más mimados. Antes costaba mucho vestirse de torero, hoy es muy fácil ser banderillero. Por los amigos, por las influencias, les da igual a los matadores llevar a uno bueno que a cualquiera que no sepa resolver la papeleta en un momento dado. Muy pocos matadores saben mandar en la plaza porque están demasiado preocupados por complacer al público. “Al toro lo conocen el 50% de los toreros”, dijo y añadió que la mejor cabeza de un torero que había conocido era la de Domingo Ortega.
EN PLENA TEMPORADA. País de gran tradición
Las plazas de toros de México
En México están en plena temporada taurina, corridas del 25: México Distrito Federal.- Un toro de La Punta para rejones y seis de Campo Hermoso. El rejoneador Emiliano Gamero: ovación. Alfredo Gutiérrez: silencio y oreja protestada. Alejandro Martínez Vértiz: silencio y bronca tras avisos. Eduardo Gallo: oreja y palmas. En Querétaro.- Dos toros de Jorge Hernández para rejones y seis de Santa María. Diego Ventura: ovación y oreja con petición, Arturo Macías: silencio tras dos avisos y palmas, Alejandro Talavante: palmas en su lote y oreja en el de regalo y Diego Silveti: palmas y oreja con petición. Puruándiro.- Cinco toros de Gómez Valle, y uno de San José de Buenavista.- Alejandro Amaya: oreja y ovación, Joselito Adame: ovación en su lote y Jorge Sotelo: aplausos en ambos. Uriangato.- Toros de Fernando de la Mora. El rejoneador Jorge Hernández Gárate: silencio y dos orejas. El Zotoluco: dos orejas y oreja e Israel Téllez: dos orejas y dos orejas y rabo. Apizaco, Txalcala.- Toros de Rancho Seco: indultado el tercero, de nombre Navideño. Guillermo Albán: palmas y vuelta al ruedo, Octavio García El Payo: oreja protestada y oreja. Y Angelino de Arriaga: orejas y rabo simbólicos y palmas. Chilpancingo, Guerrero.- Toros de San Martín, Marrón y Cerro Viejo, Rafael Ortega: saludos en su lote, Leonardo Benítez: dos orejas y dos orejas y José Luis Angelino: aplausos en ambos, y Ernesto Javier Calita: aplausos en su lote. Jalpa, Zacatecas.- Reses de Claudio Huerta César Delgadillo: oreja y dos orejas, Roberto Gálan: vuelta al ruedo y dos orejas. Antonio Romero: palmas y saludos. Jornada taurina en provincia, once festejos más este fin de semana: Lagunillas, Tlaltenango (2), Torreón, San Miguel de Allende, Mérida, Motul, Ciudad Lerdo, Durango, Jesús María, Tonaya.

ENORME. La sorprendente plaza de toros Monumental de México.
OTRAS PLAZAS DE MÉXICO
La Monumental plaza de Toros México, ciudad de México (1946). Actualmente, la plaza de toros más grande del mundo con un aforo para 41.262 espectadores.
Plaza el Toreo de Cuatro Caminos, Naucalpan de Juárez, Estado de México (1947), cubierta con un domo metálico.
Plaza Nuevo progreso, Guadalajara (1967), 20.000 personas.
Plaza Monumental de ciudad Juárez (1957), 16.000 personas.
Plaza Monumental de Aguascalientes (1974), 16.000 espectadores.
Plaza de San Marcos en Aguascalientes (1896), 5.000 espectadores.
Plaza la Luz de León, Guanajuato (1961), 10.000 espectadores.
Plaza Monumental de las Playas, Tijuana, (1960), 21.621 espectadores.
El Toreo de Tijuana, (1957), 12.000 espectadores.
Plaza de Toros Santa María Santiago de Querétaro, 12.186 espectadores.
Plaza Quintana Roo, Cancún, (1989), 5.500 espectadores.
Plaza Silverio Pérez, de Texcoco, (1989) 5.500 espectadores.
Monumental de Apizaco, Tlaxcala, (1986), 7.000 espectadores.
Plaza Alberto Balderas, Autlán de la grana, Jalisco, (1887), 6.200 espectadores.
Plaza revolución, de Irapuato, Guanajuato (1940), 15.000 espectadores.
Plaza de Mérida, Yucatán, (1929), 8.000 espectadores.
Plaza Calafia, de Mexicali, (1975), 11.000 espectadores.
Palacio del Arte, Morelia, (1988), 4.000 espectadores, con un techo de plástico traslúcido.
Plaza de la concordia, en Orizaba, (1994), 6.844 espectadores, cuenta con un domo geodésico.
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